Hasta 15.000 puestos de trabajo se verían afectados por última lluvia

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Siempre el agua será bienvenida, sobre todo cuando atravesamos una de las peores sequías de la historia, la que ha provocado serios y graves daños en la agricultura y ganadería de nuestra zona. Sin embargo, la última lluvia de hace un par de semanas, fue igualmente dañina sobre todo para la uva. Y es que la cantidad de agua caída y con la uva ya a semanas de ser cosechada, provocó que esta se viera brutalmente afectada, perdiéndose así millones de cajas de fruta, lo que a su vez, provoca un verdadero drama económico para los agricultores.

Es por esto que desde el ministerio de Agricultura se decretó Zona de Emergencia Agrícola para las provincias de San Felipe y Los Andes. En este sentido, el Seremi de la cartera Humberto Lepe, explicó que «hicimos un levantamiento y a partir de toda la información recopilada, se presentó a la intendencia y de ahí al ministerio de Agricultura. Esto permite redistribuir los recursos para ayudar a los agricultores (…) en una etapa inicial San Esteban y Santa María eran las más complicadas, pero en verano, cualquier lluvia por sobre los 10 milímetros provoca un daño tremendo en la uva, sobre todo cuando esta ya tiene el azúcar en el fruto, y en la comuna que menos llovió fueron 18mm. Por eso este decreto es para todo Aconcagua».

Bajo este contexto de pérdida de fruta y el problema económico que esto acarrea para los agricultores, el Seremi de Agricultura sostuvo que «el tema más preocupante es cuando a fines de marzo, principios de abril, los agricultores comienzan a pagar deudas y todo, y con todo lo perdido por la lluvia puede ser aún más dramático».

Toda una verdadera catástrofe para quienes viven de la fruta y han esperado ansiosos el inicio de la temporada para poder generar los recursos necesarios para sus negocios y vida. Es por esto que esta declaración de emergencia agrícola lo que busca es generar una inyección de recursos más fácil para que así puedan hacer frente a la crisis.

«Esta Declaración de Emergencia agrícola permite que distintos programas del Estado puedan estas más accesibles para los agricultores para el levantamiento de parronales, deudas, etc. Abril será complicado y hay que ayudar en ese sentido a corto plazo, y también a largo plazo para preparar la otra temporada», indicó Humberto Lepe.

Tras el trabajo de catastro que se realizó, el Seremi de Agricultura precisó que «son cerca de 500 productores y 8 mil hectáreas afectadas, de esa superficie solamente el 15% estaba cosechado y el del resto hay una pérdida del 50%. Es un golpe enorme para el gremio y la uva de Aconcagua».

La lluvia no sólo provocó estragos en la fruta, sino que también genera problemas para la gente que trabaja en torno a la uva. Y es que para nadie es sorpresa que en este tiempo son miles de personas las que trabajan cosechando fruta y en packing, y así generan recursos incluso para el año.

Lamentablemente en esta oportunidad los empleos que se ofrecen también se verán afectados, y es que tal como explicó Lepe, «esto es un golpe tremendo, nos hace retroceder mucho, el perder al menos 7 millones de cajas de uva provoca que no se puedan ofrecer alrededor de 15 mil empleos, es un daño enorme», finalizó.

Humberto Lepe, Seremi de Agricultura Región Valparaíso.
Humberto Lepe, Seremi de Agricultura Región Valparaíso.