Investigan número de teléfono que efectuó llamada por falsa bomba

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Carabineros cerró el paso vehicular por casi dos horas, sin embargo, no hubo bomba ni explosión que lamentar en ese centro educativo.

Una llamada al nivel de emergencia 133 de Carabineros, alertando sobre la presencia de un artefacto explosivo en el colegio Santa Juana de Arco, rompió la tranquilidad con que se realizaba la jornada escolar en ese establecimiento educacional la mañana del viernes pasado.

La llamada fue hecha a las 9:10 de la mañana, por un hombre, al parecer adulto, el que alertaba de la presencia de un artefacto explosivo al interior del establecimiento.

Al contar con esa información, el personal policial se comunicó con la directora del establecimiento, con quien se coordinó la salida ordenada de las alumnas que estaban en ese momento en clases.

“Salieron a un lugar seguro, al exterior, donde ellas ya cuentan con un sector para ese tipo de acontecimientos y Carabineros, en conjunto con asistentes educacionales, realizaron un chequeo de las salas e instalaciones, con la finalidad, primero de observar cualquier situación que no sea normal, es decir cualquier paquete que pueda estar instalado y que les llame la atención a las mismas personas que trabajan a diario en las instalaciones», señaló el mayor Marcelo Fuentes.

Ese procedimiento duró alrededor de 30 minutos, tiempo durante el cual el personal policial no encontró ningún elemento sospechoso, por lo que se ordenó el ingreso de las alumnas nuevamente a las salas de clases.

Ante esta situación, la Sección de Investigación Policial, SIP de Carabineros continúa la investigación, para dar con el autor del llamado telefónico, ya que en la central de comunicaciones de Carabineros quedó registrado el número desde donde se realizó el llamado, información que se puso a disposición de la Fiscalía local de San Felipe.

En el caso de que la investigación arroje el nombre del autor de la llamada telefónica, está sujeto a sanciones por realizar este tipo de pitanzas

El mayor Fuentes además señaló que el autor de la llamada no atribuyó el hecho a ninguna razón, por ejemplo de carácter político y tampoco en las inmediaciones del lugar se encontraron evidencias que pudieran atribuirle el hecho a algún grupo organizado.

El año pasado también se registró una situación de esta naturaleza, y que afectó a un establecimiento del sector céntrico de San Felipe, donde se adoptó un procedimiento similar al realizado el viernes.